La ola reaccionaria que llega a Europa liderada por Trump, además de perseguir la demolición del modelo social europeo, constituye una clara amenaza al federalismo, rescatando las viejas soberanías nacionales y poniendo en riesgo la propia democracia.

El 29 de diciembre se reunió la Asamblea General de la Asociación por una España Federal (AEF), con participación de las distintas asociaciones de federalistas que operan en las Comunidades Autónomas. La reunión se inició con un informe del presidente de la AEF, Nicolás Sartorius, que dibujó una situación inquietante para la salud de las democracias, la Unión Europea y el propio federalismo como modelo de organización del estado. “Trump, con la colaboración de Putin, se ha propuesto golpear el modelo social europeo, su política fiscal y los pilares básicos del Estado de bienestar como la sanidad, la educación o el sistema público de pensiones, sin olvidar el ataque al federalismo, rescatando la idea de las viejas soberanías nacionales, en sintonía con las extremas derechas europeas y americanas. Si no somos capaces de reaccionar, tanto en España como en Europa, el horizonte progresista y europeísta corre peligro”, advirtió Sartorius.

Tras advertir que el sistema de las autonomías en España presenta notables deficiencias y que la coordinación entre las CCAA y el Gobierno central brilla por su ausencia, principalmente por la decisión de algunas Comunidades Autónomas, Nicolás Sartorius mostró su preocupación por la evolución del Estado de bienestar, cuyas competencias para su consolidación y mejora están en manos de las Comunidades Autónomas, muy mayoritariamente en manos de las derechas, lo que implica una progresiva erosión de los principales servicios públicos. “Los gobiernos autonómicos derivan buena parte de los recursos públicos a la iniciativa privada, de manera que a la vez que se deteriora la sanidad o la educación públicas, irrumpen con fuerza los seguros y los centros educativos privados, fundamentalmente las universidades que, por ejemplo, en Madrid, casi doblan a las universidades públicas”. El presidente de la AEF señaló la incapacidad del Gobierno central para fiscalizar el buen uso de las ingentes ayudas salidas de los presupuestos públicos hacia las CCAA, y que estas han empleado de manera discrecional y al margen de las necesidades de los servicios públicos. “Hay que hacer valer el artículo 1 de la Constitución Española, en el que se proclama que “España es un estado social y democrático de derecho, en estrecha relación con el modelo social europeo. No somos un estado liberal y, por lo tanto, debemos preservar la democracia social y el Estado de bienestar. Algunos derechos como la sanidad, la vivienda o las pensiones deberían a pasar a ser considerados derechos fundamentales en la Constitución Española”.

Nicolás Sartorius concluyó su intervención, insistiendo en la exigencia de un federalismo social capaz de vincular la defensa del modelo federal del Estado a los problemas que cada día vive la ciudadanía, como el progresivo deterioro de los servicios públicos y de los valores democráticos. En este sentido, propuso en el primer semestre del 2026 la celebración de un Encuentro Federal para el desarrollo y garantía de los derechos sociales, en el marco de una Europa social y federal.

Las diversas intervenciones de los representantes de las asociaciones de federalistas de las CCAA, mostraron su acuerdo con la intervención del presidente de la AEF, expresaron su deseo de reforzar el discurso federal de forma más coordinada en todas las comunidades autónomas -se sugirió en consecuencia, la posibilidad de reuniones en cada CA que abordaran temas comunes- y se manifestó la oportunidad de una reunión presencial y/o monográfica para reflexionar sobre cómo mejorar el funcionamiento de la propia Asociación por una España Federal.