Asociación por una España Federal: Tiempo de nuevos consensos

Fortaleceríamos nuestra democracia si fuésemos capaces de culminar la estructura política federal de España, garantizáramos el futuro de las pensiones y convirtiéramos el Senado en una Cámara territorial.

Fuente: Daniel Leguina (F. Alternativas)

«Hace 41 años alumbramos, gracias al empuje ciudadano y al consenso de las fuerzas políticas y sociales, un sistema democrático. En la Constitución de 1978 se restablecieron las libertades civiles y los derechos sociales; se reconoció una amplia autonomía a las regiones y nacionalidades que integran España y se articularon las instituciones de una democracia moderna. Este sistema ha permitido el desarrollo de los mejores años de nuestra vida colectiva. Además de configurar un Estado social y democrático de derecho, supuso la clausura de una larga y represora dictadura, así como de todo un periodo histórico de guerras civiles y aislamiento internacional. En estos 41 años, los españoles hemos sido capaces, también, de levantar un Estado del bienestar, integrarnos en el proceso de construcción europea, descentralizar políticamente el funcionamiento del Estado; en una palabra, modernizar, por primera vez, nuestro país. Un proceso que no ha sido nada fácil. Hemos tenido que hacer frente, con éxito, a golpes y conspiraciones militares, a un cruel terrorismo de diferentes orígenes, a intentos sediciosos y a una dura crisis económica.

Ahora bien, no conviene extraviarse o dormirse en los laureles. Es necesario comprender que las libertades y los derechos políticos o sociales no se heredan, y lo mismo que se conquistan pueden devenir frágiles o incluso perderse. Hoy vivimos, sin ir más lejos, un periodo de deterioro de las democracias y de sostenido y global descontento ciudadano. Las causas de este malestar son varias, pero creemos que en el fondo de todas ellas está la profunda crisis del sistema económico, iniciada en 2008 y todavía no superada en sus efectos. Una crisis que se ha abordado por medio de contradictorias recetas “neoliberales”, que dominan una mundialización excluyente, en la que los perdedores han sido legiones y los ganadores, exiguas minorías. Un desorden que ha generado, salvo excepciones, un deterioro de las condiciones de vida y de trabajo, un aumento insoportable de las desigualdades y una erosión de los servicios sociales básicos. Caldo de cultivo inmejorable para que, al igual que en otras épocas de triste memoria, prosperen todo tipo de extremismos populistas, nacionalistas, demagogias, simplificaciones, manipulaciones y mentiras. Es lo que hoy abunda por el ancho mundo, también en Europa y en España.

(…)

Estamos convencidos de que fortaleceríamos nuestra democracia si fuésemos capaces de culminar la estructura territorial de España en un sentido federal, pues sería la mejor manera de que tuviesen acomodo reformas que robusteciesen las instituciones y contribuyesen así a que languideciesen las actuales tendencias a desbordar la Constitución».

Artículo firmado por todos los presidentes de las asociaciones adscritas a la Asociación por una España Federal.

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